No te vayas, espera. Aun tengo mucho que contarte, quiero que seas testigo de algo que solo sucede cuando escribo, quiero ser sincero en persona, por ti, por mi.
Debo mirarte a los ojos aunque el miedo me pueda, y explicarte que me trabo cada vez que te tengo cerca, que hace mucho que no siento lo mismo y es más me había olvidado de este sentimiento.
Los nervios me consumen, no quisiera mas que tomarte en mis brazos y darte otra vez un beso, pero las historias siguen y una vez mas este tonto mete la pata.
Por favor no te vayas, quédate un poco mas y escucha como dejo de ser yo cuando te pienso, cuando te escribo en mi papel, como tontamente te puse tan alto y como ahora es tan difícil bajarte de peldaños.
Que fácil suena escrito... Mierda.