Llegué una vez más al límite
y recordé en el viento tu mirada
en esos ojos dulces perdido
llegado al fin de la tierra te recordaba.
La paz del mar y tu brisa
hicieron del momento inolvidable
junto al faro una vez más
esperando el calor del sol en tu caricia.
Recuerdos del norte y Galicia
a orillas del mundo antiguo
vive presente la promesa de recordarte para siempre en Fisterra.