sábado, 21 de abril de 2012

Carnaval de un sueño boliviano.

Envuelto en las polleras de una morenada, con los humos hasta el cielo, paso a paso me fui sintiendo más en casa, con cada verso que tu boquita warmisita decía.

Con los licores del baile y el calor de tus caderas respirando el humo de la entrada de los diablos y en cada salto de poder fui llevado por Gabriel a las puertas de tu infierno, un buen trago de singani me ayudo a pasar aquella muralla.

Luego sufrir la lucha del minero camino a tu socavón mamita lleno de sudor y de colores le dí importancia a tu carnaval. Seguí bebiendo de la noche y disfrutando los colores, un poco de trópico con mis tobas y la fuerza del lago con los incas. Salí abrazado con el cóndor y jugué un poco de cacho con un oso ganándole su máscara con una grande sacada de la manga.

Luego de vuelta a mi La Paz del alma, al lado de un Juan de buen corazón quien me contó la historia de una chola engreída, que me hizo recuerdo a tus hazañas, como lloraba el Juan, mientras secaba sus lágrimas en mi saco, salimos de la terminal y siguiendo en la tradición orureña un apicito caliente con sus pasteles tomamos mi amor, y te vi lejos en la distancia borrosa por las nubes, que silueta, cuanto carácter, cuanta lucha. Una tea que sigue encendida en mi corazón luego de tanto tiempo, recordaba el haberte dejado atrás y formar un camino en tierra diferente, pero mi alma sigue colla carajo, así que aquí me tienes una vez más a tus pies.

Imilla engreída, coqueta y sin piedad. Me dejaste salir de tu casa para volver con la cola entre las piernas. Por lo menos así lo sueño lejos con veinte miligramos de felicidad al día, sin tu frío, sin tu calor, tu trópico, tu altiplano, tu nieve y tu vida. Como te extraño...

martes, 10 de abril de 2012

Lluvia

Ojala siga cayendo la lluvia, que pase el mal rato y aprendamos a querer más al sol.
Ojala que caigamos un poco más profundo en las verdades que caen el universo, que hay gente que sufre, que hoy no tienen que comer, y que con la lluvia por lo menos tienen agua.

En lo personal la lluvia, me tranquiliza, siento que mi mente va un poco más lento, piensa pero más relajada, me encanta ver una película, desconectar del medio y gozar del momento. Es como una canción que sucede afuera con la esperanza de terminar pronto.

No sé como hay gente que espera que no llueva, si es parte vital de nuestra vida, el componente más importante de los organismos, y el arma destructor más importante de la naturaleza ya que de tanto destruir el planeta hay momentos en que la naturaleza decide vengarse un poco y dar una bofetada a la humanidad.
Cómo algo tan completo, no puede ser hermoso.

Días hermosos pasé bajo la lluvia, al lado de la mujer que amaba, con un clima que nos invitaba a la intimidad, a caricias más caricias y besos que dejaban empalagado, a mantenerse abrazados, a una buena taza de café y toda la sexualidad que esto significa. Es recordarlas, mirar atrás y ver lo felices que eramos, y girar la mirada por la ventana y ver en un futuro próximo a la siguiente víctima de nuevos encuentros primaverales.

Es la lluvia quien mejores recuerdos me trae, por que siempre estuvieron al lado gente inolvidable, como hoy que llegó mi amiga, igual pero diferente, con todo el poder de la naturaleza en su interior, con el alma más instruida en las verdades de la vida, quien ha visto un poco de lo que siempre he vivido como médico. Por eso me encanta la lluvia.