Tres años atrás sucedió un cambio esperado, aunque debo admitir que nunca pensé que sería tan arriesgado.
Tres años atrás dejé de ser un niño, un joven, lleno de sueños por cumplir y una maleta vacía.
Son tres años que crucé esa frontera, para descubrir de un golpe las maravillas que no había conocido.
Tres años atrás dejé a una mujer que me amaba enserio, con la promesa en la boca de volver, y estar juntos, pero el polvo y la distancia hicieron lo justo en los planes de Dios.
Tres años atrás vivía del amor de mis amigos y amigas, hoy me alimento de recuerdos y sueños que celebrar juntos.
Tres años atrás... que cantidad de historias sucedieron desde entonces. Son las más terribles y tristes, las que más recuerdo. Por que son de aquellas quien me forme cayendo, son de aquellas hace tres años inicié estos escritos, en un inicio para no estar sólo, hoy como terapia de un alma que se atormenta y vive con todo los momentos que tengo que pelear sólo, alimentándome del amor en la distancia de quienes siempre fueron mi familia.
Tres años después sigo orgulloso, valiente y temerario, soñador y con mucho amor. Tres años después de mucho haberme lastimado, sigo ofreciendo el corazón a quien lo necesite, sea quien sea.
Tres años después sigue en pie una promesa, de amar y crecer por el bien mayor de mi patria, que me llama en esa tricolor con tanta esencia.
Pasarán tres o más años, pero volveré igual y tan cambiado, con más arrugas y canas, pero con las manos abiertas para el progreso y como siempre con un sólo Dios basta en el corazón y una mirada a los incierto hasta culminar lo siempre soñado.
Tres años atrás dejé de ser un niño, un joven, lleno de sueños por cumplir y una maleta vacía.
Son tres años que crucé esa frontera, para descubrir de un golpe las maravillas que no había conocido.
Tres años atrás dejé a una mujer que me amaba enserio, con la promesa en la boca de volver, y estar juntos, pero el polvo y la distancia hicieron lo justo en los planes de Dios.
Tres años atrás vivía del amor de mis amigos y amigas, hoy me alimento de recuerdos y sueños que celebrar juntos.
Tres años atrás... que cantidad de historias sucedieron desde entonces. Son las más terribles y tristes, las que más recuerdo. Por que son de aquellas quien me forme cayendo, son de aquellas hace tres años inicié estos escritos, en un inicio para no estar sólo, hoy como terapia de un alma que se atormenta y vive con todo los momentos que tengo que pelear sólo, alimentándome del amor en la distancia de quienes siempre fueron mi familia.
Tres años después sigo orgulloso, valiente y temerario, soñador y con mucho amor. Tres años después de mucho haberme lastimado, sigo ofreciendo el corazón a quien lo necesite, sea quien sea.
Tres años después sigue en pie una promesa, de amar y crecer por el bien mayor de mi patria, que me llama en esa tricolor con tanta esencia.
Pasarán tres o más años, pero volveré igual y tan cambiado, con más arrugas y canas, pero con las manos abiertas para el progreso y como siempre con un sólo Dios basta en el corazón y una mirada a los incierto hasta culminar lo siempre soñado.