miércoles, 13 de diciembre de 2017

¿Cómo despedirte de alguien que no quieres despedir?

Ya entrada la tarde en un andén periférico de este Barajas empiezo ha figurar en el reflejo lo cambiado que me has dejado.
Que desde hace mucho ya no soy el mismo, me veo mejor, más alegre.
Un cambio radical en la mirada.
Te veo en este asiento vacío, siento el calor de tu tacto, y me agarras fuerte la mano, de la misma manera que haces cada mañana.
Sentir te nariz y tus labios revoloteando por mi cuello y orejas, tu aliento y un beso.
Pero luego un vacío.
Me duele el separarme tanto tiempo, como cada día, cada mañana.
Si, soy distinto, ya no estoy sólo escribiendo estas historias.
Hoy como mañana despiertas a mi lado, y soy un hombre feliz.
Esa es la razón por la que no sé cómo despedirme, porque siempre estás conmigo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Cuando un amigo se va

No hace falta despedir el tiempo
porque es este quien nos ha hecha felices,
porque cuando un amigo se va,
renacen las historias y se hacen leyendas las anécdotas.

De tanto recordar nos acercamos y tras sólo un llamado estamos cerca,
porque cuando un amigo se va,
los que nos quedamos siempre recordamos.

Así que no soy amigo de las despedidas
porque no hay a quien despedir,
simplemente ser presa del momento,
y hasta el siguiente hasta luego darte un abrazo y seguir

Cuando un amigo se va, no se muere el alma, sino vive.

jueves, 10 de agosto de 2017

Tu sonrisa

No importa el tiempo,
el ritmo o la circunstancia
siempre después de dos pasos
me encuentro tu sonrisa.

No interesa los colores del momento
el sabor que haya dejado la noche
o el final de cada día.

Sin interés, sin contingencia
es en tu sonrisa donde me pierdo
donde aterrizo, donde quiero estar.

Así después de un baile y en la noche
cuando terminemos del cotidiano
sabre decirte lo hermosa que estabas
sabre apaciguar mi alma con el presente

Así descansar tranquilamente
mientras me pierdo en tus pasos
y sin importar cuanto tiempo

Siempre volver a tu sonrisa
siempre volver a este momento.

sábado, 15 de julio de 2017

Esperando de julio el gran día

Siempre llega en julio un momento que me quita el aliento, que me deja pensando y que la melancolía me llega.

Es ese momento que recuerdo mi origen, mis calles, mis amigos, mis tardes en familia.

Es ese instante en que veo a lo lejos, cercano en el horizonte, sus tres picos nevados, un azul que cambia el atardecer y una brisa que dice su nombre.

Es ese día que extraño pasear a las 6 de la mañana, pararme en el puente y ver de lejos a ese amigo Illimani cuidando el día.

Es en julio, su mes y en su día, que extraño Bolivia y en especial mi ciudad mágica.

Nacida para ser grande, creciendo para ser infinita.

Es en julio La Paz en tu día, en ese que cierro los ojos y te veo tan cerca.

miércoles, 5 de julio de 2017

Para cuando estás lejos

Dentro de cada momento
envuelto en la sombra de la noche
recuerdo siempre tu sonrisa
que ilumina mis días y me reconforta.

Extraño de lejos desordenar la cama,
saberme victorioso de esas batallas,
extraño perdido tus besos, tu caricia
mientras sigo durmiendo pensando en mañana.

Sabré decirte mañana que te llevo siempre
dentro del bolsillo de mi camisa
Dentro y en cada latido
crece tu canto por dentro.

Por eso mañana cuando te encuentre,
dejaremos de lado el recordar
nos montaremos de nuevo otra batalla
y dejaremos otras sábanas en el suelo.

Porque el camino es largo y no tengo prisa
voy a paso tranquilo y gozando el momento,
seguirás en mi mente y en mi bolsillo, porque
mañana es mañana y mañana veremos

domingo, 18 de junio de 2017

Fotografía

Miro tu foto para alegrar mi día
respiro de forma que el momento dure.

Miro tu foto para hacerte mía,
así no olvidarte y llevarte siempre.

Miro tu foto porque el día es gris,
tu sonrisa es el sol que iluminará el día.


martes, 16 de mayo de 2017

El Presente en un vagón

Detenidos en un instante mientras el mundo sigue por la ventana, sentados tranquilos olvidando los problemas rutinarios.

No hay hambre, guerras, muertes o refugiados. Sólo quedan instantes mientras el tren sigue su camino.

En el vagón viajamos, hombres, mujeres, niños de todos los colores, sin importar el pasado simplemente el andén de llegada.

Subimos escaleras con el corazón en la mano, escapando de la tortura del cotidiano,
No importa que hicimos ayer, ya dejó de existir, no sabemos que llegaremos a ser mañana, simplemente importa el ahora mientras estamos sentados y el mundo sigue en la ventana.

jueves, 27 de abril de 2017

Caminos de Castilla

Una vez más camino al oeste
mientras muere el sol te recuerdo
marcando este lienzo de Castilla
recorro tu cuerpo en rojos, amarillos y naranjas

Recorro tu cuerpo en este lienzo
con cambios de tonos como tu sonrisa
en tardes de lluvia sigues mía.
para amanecer de nuevo cuando regrese

Una vez más recorro Castilla
sobre el hoy verde de sus campos
esperando que el lienzo cambie con el tiempo
así envejecer contigo siempre a tu lado.

Una vez más hacia oriente
con el amanecer verde de tus praderas
recuerdo en la noche que fuiste mía
en lo ancho de tus campos Castilla

martes, 21 de marzo de 2017

El hombre que dibujaba mujeres

Es gracioso encontrar gente con tus mismas costumbres y fantasías, como de manera aislada y siendo criados en distintas circunstancias exista gente que haga lo mismo que uno.

Hoy en el metro tras unos minutos en silencio vi como un hombre dibujaba a una mujer en una libreta similar a ésta donde comienzo esta historia.

Ella, mi acompañante, en un momento de de sinceridad; tal vez leyendo mi expresión o a lo mejor lee la mente o simplemente decía la verdad; con esa voz dulce que la caracteriza dijo:

  • Pasaría horas sentada en el metro, llegar, sentarme y observar a la gente; y de observarlas poco a poco en cada gesto que realizan hilar historias de su cotidiano, pensar que son felices, que forman parte de un universo de posibilidades que traen a esto, este momento, mientras poco a poco planean el siguiente paso.

Es gracioso, le dije. Cada vez que subo al metro hago exactamente lo mismo. Es más, ¿sabes por qué vivo donde vivo?, con esas ventanas tan grandes que dan a una calle tan poblada, porque siempre doy unos minutos a la vida mientras hago exactamente lo mismo. Observar y crear ese universo paralelo de situaciones que lo más probable simplemente sucedan en el universo creado en mi mente en ese momento. Y sonreí.

  • Mira, toma por ejemplo a ese señor. Bordeando los sesenta años, mira la expresión tan hermosa que toma cada vez que lleva el bolígrafo a la hoja, dibuja en cada trazo a esa mujer que está a sólo 3 metros de distancia, parada, esbelta, con una mirada de lucha, con las manos tan llenas de trabajo y un perfil con el cual no sería miss mundo, pero si enamorar a unos cuantos.

Era cierto, me encantaba el momento, el hombre tenía minutos o tal vez menos para terminar el dibujo, pero gozaba cada instante y de cada trazo, en mi mente seguía pensando en ella, mi acompañante.
  • Te imaginas que se la entregue. Respondió ella sonriendo, sería algo muy bonito. Aunque no sé si tenga el tiempo suficiente para terminarla.

  • No es el tiempo el que le importa créeme, es el gusto de hacerlo, el momento éste en el que solamente existen ella y él desapareciendo todos los presentes de este vagón. Es ese momento en el que solamente estás tú y tu musa y así eres feliz.
  • Que cosas dices, siempre en la luna. Siempre con esas palabras, siempre.

No dije nada más, el metro paró, la mujer esbelta cerca de la puerta salió con un paso único, fue la estrella del momento aunque no tenía idea de eso. El hombre se dedicó a su trabajo, últimos trazos a una película que ganaría un Oscar a mejor toma, mientras estos dos espectadores lamentábamos que haya durado tan poco.

Ella mi acompañante cambió de vista, y en ese instante, ella no sabía que comenzaba a ser la estrella de una nueva película. Otro hombre a su lado estaba perdido en sus ojos, imaginando las historias que había vivido, tratando de entender lo hermoso de lo oscuro de su mirada, el por que de esa sonrisa tan libre. Si, en ese momento yo la dibujaba en mi propio cuaderno, para que sea la estrella del momento, una estrella íntima que hoy es presa de este cuento.

Porque la vida es tan corta y momentos así son aún más. La inspiración te presta palabras y musas y hacerlas historias es cuestión de observar, sentarse y observar.

Así como me pierdo en su mirada, así como mañana escribiré sobre otra historia en ese momento sólo existía ella y ese que hoy la escribe.

Salimos después del metro y ella volvió a ser ella y yo el mismo en la luna, el mismo que esperaba escribir otra vez, saqué del bolsillo la libreta y me puse a escribir.


domingo, 5 de marzo de 2017

Alma e Irene

Dentro del jardín de la vida y los caminos que me deja esta; encontré dos personas muy importantes, debo decir que hoy son mis favoritas.

Mujeres geniales que me alegran con una risa, marcan diferencia en días grises y de sus morros rojos son las letras que inspiran mis últimos cuentos.

Mantener una conversación seria con ellas es imposible, sólo faltan unos segundos para que alguno nos salga una broma o una mueca y silenciemos el mundo con nuestras carcajadas.

Alma e Irene son las mujeres que no pueden faltar en el menú del día de cualquier hombre. Las quiero y admiro, haciendo mi misión últimamente el cuidarlas como se lo merecen, lo primero en mis días y lo último en mis pensamientos.

jueves, 23 de febrero de 2017

Mientras ella baila sóla

Gira,  flota y baila
Después de muerta la tristeza
Sonríe victoriosa en su giro

De blanco,  negro o tinto
Hace su vestimenta en el aire

La veo bailar y me encanta
Entiendo su risa y me enamora

Saber que todo lo vivido ha existido
Y sus caídas más fuertes la han traído

Por eso de lejos veo flotar
A quien baila y se olvida de quien yo he sido.

miércoles, 25 de enero de 2017

Fronteras

Entre la disfunción
del ser y su religión,
se mantiene una constante
de curvas perfectas,
ojos oscuros
y una voz.

Entre las penas y pasado,
ese sueño que promete futuro,
un olor a café acompaña,
a quien  por nombre
llamarás amada.

Sin importar
tono,  color,  canto o ideología
sino tomarás tu camino
y lo harás mutuo.

Porque no importa
futuro,  pasado sino el presente.
El que le regales a ella,
el que construyan a un paso
rítmico,  mutuo,  contínuo.

Es por esto que no creo en fronteras
porque la única frontera
que quiero vencer

Es tú bandera.

viernes, 13 de enero de 2017

Soria

Creo que la historia no me dejará mentir,
A cada cambio de capítulo veo lo hermoso que es vivir,
No importa lo difícil de alguna batalla,
Lo lejos de la meta o los obstáculos que me deje el camino.

Desde muy pronto aprendí a donar mi corazón a la ciencia,
A esta inexacta e inexperta que llaman vida.

Y en momentos como el de hoy,
Da gusto el haberlo hecho.
Vale la pena dejarlo todo.

Veo a gente que quiero y me quiere,
Reunidos todos en mi nombre,
Con caras de despedida y a la vez de bienvenida, bienvenida a nuevos cuentos,  a nuevos retos y nuevas caídas.

Gracias