con el alma partida en dos y sin salida,
en tu mente soy ambos y lo sabías.
como los cinco ases que cabían en tu mano.
No tienes suerte, y sigues jugando
leyendo mis cartas y tonto yo al jugar la mano
apuestas el doble y sin salida
envido mi apuesta con el diablo.
No quiero ser repetitivo,
pero aún me ganas
en un alma partida y sin jugada,
apostando al más cruel de tus engaños.
Envido tu apuesta y aún me ganas,
y que saco yo, con tu partida
más que oscuridad y el canto de un gallo,
para repetirme que no vacilas.
Son más de la cinco y no escatimas,
en tus gastos, en tu engaño,
pero soy más que el alma viva,
soy eterno y sin engaños.
Triste, perdido, pero con futuro,
aquí estoy yo poniéndolo todo,
porque de sal y tierra el alma viva,
son mis costillas las que he apostado.
Somos dos y el trino de un ángel,
el que canta y el que vive sin reparar que esta apostando
el alma y el cuerpo que aún cautiva
grita con hambre su alma vida.
Somos dos, y el sonido de tus fichas,
para saber... que he perdido en tus encantos.
En tu juego cruel que aún lastima,
y saber que eramos dos y tu pasado.
No temas cruel que aún me juego,
el todo o nada en esta mesa.
Y sepas tú que en mi pasado,
solíamos ser más que el alma mía.
Reenvido tus cartas y juego todo,
y juego todo a que estás perdiendo,
porque puro va con todo el alma,
para quien ha amado y lo ha apostado.
En esta mesa se juega todo,
por que soy más y tu lo sabes,
sincero el juego que he apostado,
de recuerdos puro y agonía.
Así canté el triunfo mío,
por que fui mas que tus engaños.
Y que en esta mesa quede bien claro,
que quien juega a todo lo ha ganado.