domingo, 30 de septiembre de 2012

Huayño, cueca o tal vez un chuntuqui.

Sonó el timbre de un charango extrañando el cuerpo del quirquincho, mientras lejos en la mesa del fondo un  borracho le metía la mano a la mesera que les dejaba las dos cervezas que habían pedido.

De pronto, mientras esperaba que me atendieran, el "desde un tiempo a esta parte sin que lo sepas, mi mente ya no piensa sino es en tí..." retumbó en mi corazón, y volví de pronto a la facultad a los tiempos de bares de mala muerte como el Miraflores, con unas chelas junto a los amigos, una guitarra criolla de por medio y cantar como buen borracho botando el pulmón.

La situación hoy era distinta, aunque similar en imagen, está era una chola con otro traje, me encontraba muy lejos, muy debajo de los 3600 metros que me acercan a las estrellas, de esas que robaba para entregarte mientras trataba de robar tu corazón, de esas, de las que te gustaban para que te escribiera la cueca más romántica, si mi amor de esas.

Un salud me sacó del recuerdo, respondimos con ganas desde mi mesa, y de las ganas pedí una cerveza, creo que fueron las ganas de tocarle el culo a la mesera, o el hecho desinhibido de aquel borracho, no importaba por unos instantes estaba en mi tierra.

Luego pensé en escribir esto, que nostalgia del que está lejos, que dolor marca el amar tanto y no poder demostrarlo, que tristeza de chuntuqui, de aquellos que en un grito juran no volver amar, de no volver a estar en esta posición, pero como el salud que dio el borracho la realidad siempre será la misma.

Se muy dentro de mí que volveré a estar así, tal vez no en Ucera, sino en Barcelona, o la misma Soria, se que dentro de poco levantaré mi copa a la salud de aquel amor prohibido al recelo de la distancia y esperaré  la respuesta del nuevo migrante que se siente en la misma situación que hoy yo.

Viva Bolivia carajo


viernes, 28 de septiembre de 2012

Sueño 1

Me encontraba en aquel bosque, rodeado del forraje más hermoso y verde,
un canto llevaba mis pasos, dulce acariciaba mi mente y la nublaba,
me encontré con ella cantando, entrando en el agua, 
mientras cantaba su canción de cuna, 
adentrándose poco a poco, cambió de forma, haciéndose una con el agua, 
tan clara, tan pura su piel tomo el tono de la luna, reflejada en el lago. 

Decidí seguirla, tenía que hacerlo, pero de pronto el canto se convirtió en en ruido, en uno muy conocido, era el comenzar de un nuevo día. Pero espero volver a verla ... pronto. 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Segundo asalto

A cinco segundos de un asalto nuevo a tu corazón, esta ves quisiera hacer lo correcto.
Es que de este crudo invierno, el calor de tu corazón aún me calienta, con ese calor tierno que siempre has tenido.

Es oír esa voz en lo largo de este bosque de cosas que aún no reconozco como propias, y es volver a momentos hermosos que pasamos juntos, me siento de nuevo esa persona que sacó el bandido que llevaba dentro y te raptó de aquella isla griega  para meterte en su corazón, y esta vez no habrá un Ulises que imagine otro caballo para rescatarte, esta ves no.

Son de estos días que tanto reniego de no tener, aquí lejos de mi musa. Que despierta cuando yo me voy a dormir, que se que me extraña y que yo la añoro cada día un poco más.

Pronto volveremos a ese bar francés para hacer del paseo eliseo nuestro mayor recuerdo, una ves más.
Cada ves falta menos para reclamar los recuerdos que dejaron de ser nuestros, de este tiempo que se llevó muchas sonrisas, llantos y mucho amor.

Pronto volveré... pronto para un segundo asalto

domingo, 2 de septiembre de 2012

El primer domingo de septiembre.

Salgo a volar, una vez más con el cambio de temperatura.
Disfruto mientras puedo esta brisa cada vez un poco más fría, disfruto un sol menos intenso y en cada resoplido vuelo un poco más alto.

En el primer domingo de septiembre, decidí volar de nuevo, salir de la casa en busca de las maravillas que me regalará este otoño.

El primer domingo de septiembre, aún en pijamas, luciré las mejores galas, una sonrisa y un paraguas. No me cortaré la barba, en este primer domingo de septiembre saldré a jugar en el agua.

Con cada brisa en este temporal, haré de lucha mis manos, y aunque sea difícil atender a quien por derecho de nacimiento merece, daré atención a quien más lo necesite.

No importa el como, el cuando y menos el donde, haré de este cambio de forraje, el inicio de una lucha que de seguro se hará muy larga.

En este primer domingo de septiembre, saldré volando de las rejas que dejaron la comodidad y la mala compañía. Haré de saltos y alegrías lo mejor en cada día.

En este primer domingo de septiembre....