martes, 23 de abril de 2013

Me juego el alma contra un ángel

Cuán solo me tienes, cuan triste tu esquina, 
con el alma partida en dos y sin salida, 
en tu mente soy ambos y lo sabías.
como los cinco ases que cabían en tu mano. 

No tienes suerte, y sigues jugando
leyendo mis cartas y tonto yo al jugar la mano
apuestas el doble y sin salida
envido mi apuesta con el diablo.  

No quiero ser repetitivo,
pero aún me ganas
en un alma partida y sin jugada,
apostando al más cruel de tus engaños. 

Envido tu apuesta y aún me ganas,
y que saco yo, con tu partida 
más que oscuridad y el canto de un gallo, 
para repetirme que no vacilas. 

Son más de la cinco y no escatimas,
en tus gastos, en tu engaño, 
pero soy más que el alma viva, 
soy eterno y sin engaños. 

Triste, perdido, pero con futuro,
aquí estoy yo poniéndolo todo, 
porque de sal y tierra el alma viva, 
son mis costillas las que he apostado. 

Somos dos y el trino de un ángel, 
el que canta y el que vive sin reparar que esta apostando 
el alma y el cuerpo que aún cautiva
grita con hambre su alma vida. 

Somos dos, y el sonido de tus fichas,
para saber... que he perdido en tus encantos.
En tu juego cruel que aún lastima,
y saber que eramos dos y tu pasado. 

No temas cruel que aún me juego, 
el todo o nada en esta mesa. 
Y sepas tú que en mi pasado, 
solíamos ser más que el alma mía. 

Reenvido tus cartas y juego todo, 
y juego todo a que estás perdiendo, 
porque puro va con todo el alma, 
para quien ha amado y lo ha apostado.

En esta mesa se juega todo, 
por que soy más y tu lo sabes, 
sincero el juego que he apostado, 
de recuerdos puro y agonía.  

Así canté el triunfo mío,
por que fui mas que tus engaños.
Y que en esta mesa quede bien claro, 
que quien juega a todo lo ha ganado.  

domingo, 7 de abril de 2013

Donde queda lo hermoso de ser niño, cuando perdemos esa facilidad de ser feliz?

Me encuentro mirando en la ventana, repitiendo como todos los días mi programa favorito,
lo cotidiano de la gente, su charlas, vestimentas, lo que fuman, beben comen o si tengo suerte algún niño corriendo mientras llena la calle de risas e inocencia.

Son pocas cosa las que se necesitan para ser feliz, pero cada vez suceden menos. Eso es lo que busco cada día ne la ventana, que es lo que falta, de que nos olvidamos al crecer.

Tengo la sorpresa de ver alguna pareja de ancianos, hermoso panorama de amor constante, con sus luchas y cicatrices que llevan con orgullo en la piel, pero cada día son menos...

Es como cuando la lluvia deja de caer, por un momento corto el ambiente se queda con ese olor fresco y primaveral para cambiar por el smog y contaminado que tenemos los humanos.

Donde queda lo hermoso de ser niño, cuando perdemos esa facilidad de ser feliz?