Es difícil entender los giros de la vida, siempre te da el golpe de gracia cuando menos lo esperas, cuando piensas que todo estaba bien por fin, que lo único que quedaba era seguir hacia arriba, que lo ibas a dar todo, enamorar hasta más no poder y morir después tranquilo.
Pero te deja con las ganas, al final no sólo depende de uno y las cicatrices de la vida son conjuntas e individuales a la vez, no leí bien tus cartas, simplemente estaba tonto esperando tu amor, inmerso en ese dulce que tanto quería que siga y que tanto esperaba mientras físicamente nos distanciabamos.
Pero que hacer, gritarte? sacudirte las penas con todas las fuerzas? Hacer que de alguna forma veas que tengo una luz tan grande que esta explotando para iluminar este camino, hacerte entender tal vez con más flores que te quiero, quitarte más espinas del camino, esperar, lo único que me quedaba es esperar.
Esperar, a que un rayo milagroso te despierte, que saborees las victorias a la vida que sacamos juntos en tan poco tiempo. Yo de lejos inmerso en esta incertidumbre lo único que me queda es esperar.
Pero te quise y te quiero, eres parte de esa luz que con tanto miedo tememos por llamarlo por su nombre, parece tan serio, parece tan para siempre que tememos por llamarlo amor, así por su nombre verdadero, amar.
El tiempo pasa y creo que esta vez, atacó a matar, a tratar de vencer y no puedo hacer nada para combatir.
Es por eso que aquí te espero, con los brazos abiertos como cuando llegas a tu casa después del trabajo, con el corazón paciente que no conoces, pensando y mejorando y con la idea en segunda intención de incitarte a tomar lo que ya es tuyo, está bomba, está luz que juntos podemos hacer crecer
Ser invencible y después morir.