miércoles, 25 de agosto de 2010

Primera carta

Hace mucho que no te escribo, es que perdí la práctica, mi amigo, mi guía, mi todo.
Perdón por haberme alejado tanto de Ti, es que perdido andaba pero quiero volver a Tú lado, así como el hijo prodigo.
Me siento sólo, aunque bien supiste acompañarme, una vez más con alguien que me impulsa de manera indirecta. Un amigo inolvidable de quien poco a poco aprendo algo más.
Hoy me siento nostálgico, como me conociste, como siempre, de esa manera me creaste y ahora vivo así. Aunque nunca dejé de lado mi mayor enseñanza el Carpe Diem.
Necesito hoy más que nunca tu ayuda, tengo tanto que hacer y cosas que cumplir que necesito TU ayuda.
Tengo que trabajar, por que, vamos ese siempre fue el plan de venida; dame una mano, así entre nosotros sabes a cual me refiero.
Y lo más importante, dame la ciencia y fuerza de voluntad para seguir estudiando, dame esa ayuda espiritual que siempre me ha caracterizado, como tu hijo, como tu amigo y seguidor.
Hay mucho en mí que tiene que salir y no lo niego, pero hasta ahora no me he sentido capaz de sacarlo, se acumuló mucha mierda dentro mío y cada día es más difícil reconocerlo.
Ayúdame a ayudar, ayúdame a ser tu voz y mano de nuevo, ayudame a cambiar lo que quiero cambiar, ayúdame a cumplir los sueños que me planteaste hace ya tanto tiempo, que decidido estoy, quiero cambiar.
Me despido como el mayor rezo que te He mandado, a tí mi Señor, mi amigo, luz, verdad y vida.

lunes, 9 de agosto de 2010

El cuaderno rojo: Cuanto tiempo más llevará

El cuaderno rojo: Cuanto tiempo más llevará

Cuanto tiempo más llevará

Cuanto tiempo más llevará, así como la canción de Seru,
sigo esperando tu llegada, a que toques la puerta
donde pueda decir bienvenida.

Cuanto tiempo más llevará, a que comience lo que quiero realizar,
donde pueda llegar a mi casa y postrarme en un sillón cómodo.
Llegues con un té y nos pongamos a reír de lo ocurrido.

Es que se me pasa el tiempo y nos ponemos viejos,
el día es uno y nunca vuelve,
cuanto tiempo más llevará de que estemos dormidos.
Si hay que seguir soñando y conquistando sueños...

Cuanto tiempo más llevará en que dejemos de sobrevivir,
tomar todo y largarse.

jueves, 5 de agosto de 2010

Mi trato inmigrante

Es que me encontraba ahí, en esa estación, donde nadie quiere llegar, la conclusión de tus sueños, donde no quieres que lleguen tus esperanzas, esas de conseguir algo mejor para poder hacer vivir a tus demás de manera más holgada.
Me dolió mucho el ver sus caras, tristes, desesperanzadas, como antes de morir, pude vivir en carne lo que muchos han pasado, el ver pasar tu esfuerzo por un tubo que no lleva a nada, simplemente llegar a cero.
Había uno con más anhelo, decía haber pasado por esto 6 veces previas, que los guardias eran unos falsos, que era puro trámite, es que en algunas horas te sueltan, nos dijo. Pero no puedo sacar de mi mente el llanto de mi compañera de al lado,- doce años que estoy aquí y es la primera vez que me agarran, tomando su celular temblando, mientras trataba de recordar el número de su marido.
O quizás el enojo de mi amiga china, que tenía sus papeles en orden, pero en fotocopias, todos le hablaban en tonos altaneros, -que te puedo hacer uno igual en unos minutos, mientras se reían internamente.
Mi caso fue distinto, sólo esperé a que vieran que estaba con todo, claro como no cuido ancianas, ni vengo a trabajar en construcciones, no tenía problema. Solamente me senté al lado de un compatriota que llamaba por celular a escondidas a su hija y le hablaba en quechua para que nadie entienda. Y yo me reía, es que los insultaba, me encantó ver al guardia, pidiendo que cuelgue, si hubiese sabido las cosas que le decía de frente.
Al final salí tranquilo, sin firmar nada, aunque un susto me mandé gratis, es que hay que ser cuidadoso, no ando en mi casa.
Luego me enteré que me llevaron a la peor de las comisarías de Madrid, mientra poco a poco bebía mi amargura con cada vaso de cerveza. Bueno pero eso es otra historia.