Desde el caribe a golpe siniestro choca en el malecón
Y en playas privadas tu mar esmeralda
Así te espero en tus piernas morenas,
tu espalda de cobre y un deseo más puro como la luz.
Así entre el oro, el azul y un rojo distinto, un poco de sangre al trabajo continuo,
El sudor y de un baile antiguo.
En el poder de tus mujeres, en su fuerza y su prosperidad,
Su realismo mágico.
Es la magia que regalan de tus calles,
Tu malecón libre
Tu constante sonrisa Cartagena.
Tan negra, tan viva, tan hermosa
Gracias