Han pasado 365 días, inesperados y llenos de sorpresas, todos relacionados con un beso, uno que abrió una puerta, hermosa y desconocida, una puerta que genera un miedo, que no me tira atrás, sino poco a poco me lleva hacia adelante.
Tras la puerta hay un nuevo camino, uno en el que voy acompañado, tengo tu mano tierna y en tus brazos mi hogar.
Disfruto y me regocijo en tu sonrisa y con cada paso me siento más fuerte y el miedo se encoge.
Gracias por tan hermosos días, gracias por ser mi amiga, gracias por este camino.