Me encontraba en aquel bosque, rodeado del forraje más hermoso y verde,
un canto llevaba mis pasos, dulce acariciaba mi mente y la nublaba,
me encontré con ella cantando, entrando en el agua,
mientras cantaba su canción de cuna,
adentrándose poco a poco, cambió de forma, haciéndose una con el agua,
tan clara, tan pura su piel tomo el tono de la luna, reflejada en el lago.
Decidí seguirla, tenía que hacerlo, pero de pronto el canto se convirtió en en ruido, en uno muy conocido, era el comenzar de un nuevo día. Pero espero volver a verla ... pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario