Te espero como el viento en una fría mañana, como la carcajada más sincera de la amistad, en el jugar de los niños, te espero porque se que te he querido.
Sigues presente, en el llorar primero del nacido, en el aroma del ambiente antes de llover y en la música que viola los instintos.
Es que te quiero libre, como mis pensamientos, sin importar el mañana, te quiero como me quiero, en este momento en este mañana.
Es que te quiero libre, porque de libertad son mis sueños, mis instintos y el cómo he crecido, libre como mi pensamiento, mis sonrisas, mis tristezas.
Te sigo esperando, libre, con paciencia, porque lo vales
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