Detenidos en un instante mientras el mundo sigue por la ventana, sentados tranquilos olvidando los problemas rutinarios.
No hay hambre, guerras, muertes o refugiados. Sólo quedan instantes mientras el tren sigue su camino.
En el vagón viajamos, hombres, mujeres, niños de todos los colores, sin importar el pasado simplemente el andén de llegada.
Subimos escaleras con el corazón en la mano, escapando de la tortura del cotidiano,
No importa que hicimos ayer, ya dejó de existir, no sabemos que llegaremos a ser mañana, simplemente importa el ahora mientras estamos sentados y el mundo sigue en la ventana.
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