martes, 3 de julio de 2012

El balcón del cuarto de Jaime Saenz

Sigue rondando conmigo, desde su cuarto encerrado tal vez con la persona quien lo sacó a flote, ese ser misterioso que decidió escribir sobre la consciencia. Si de ti hablo de tu ser frío y calculador que sigue de cerca en lo paralelo de mi ser los pasos que quiero seguir dando.

Así como Saenz decidió entre copas escribirte, hoy viendo a mi ventana veo el reflejo de quien no duerme. Poco a poco la idea me consume, y gira la rueda para volver a cero.

Maldita, grito y mantengo. Es ese martillo que sigue golpeando mi inconsciente, y sigue de a poco hasta llegar a lo más profundo... mi corazón.

Basta, pero no escuchas, ese ser reflejo quiere salir y es en la noche cuando más me molesta. No se si dejarlo pasar, a este cuarto, al mismo que conocí cuando leí aquel libro.

Pensé haberme librado de tus tenazas, pero ellas sigue buscando salir a flote.... como te maldigo consciencia.

Es por eso que esta noche será larga, es por eso que prefiero vigilar al reflejo, con sus ojos oscuros, serenos  para que no salga y haga del día una noche más para el recuerdo. 

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