Me encontré un ave, me enseño a cantar,
en su canto revolución dejaba
y de manera muy distinta me hizo pensar.
Ya de niño en distintas peleas estaba,
y poco a poco me encontré con sueños similares
paso a paso me enamoré del camino,
pero cada vez más solo me encontraba.
Hoy ante todo lo malo que está sucediendo,
la vida nos cobra con interés y es tiempo que dejemos de hablar
y nos tendamos la mano, hoy es el Japón, mañana quien sabe
Es tiempo de empezar ha ser hermanos.
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