Me preguntaste que he olvidado escribir...
y son un sin fin de palabras para unas cuantas acciones.
Recuerdo aún recorrer tus más secretos lugares y llevarme lo mejor de tus gemidos.
Pues espero que sepas que aquí en la distancia quisiera seguir haciéndolo, que las noches de este invierno son cada vez más largas, y el frío no se compite con recuerdos.
Aún quieres saber más?. Me encantó robarte de un lugar perdido, que se sentía como en un cuento de hadas,
y recuerdo las largas noches de desvelo pendiente de lo que respondías a sueños de una Europa, que ya aquí puedo decirte que son posibles.
La verdad en su momento me costó mucho engañar a la historia, y querer sacarle ventaja a los hechos.
Me sentí culpable, no lo niego e hice del silencio mi mejor aliado mientras por dentro me sentía gritando lo hermosos que podría estar viendo.
Luego llegó la distancia, y con ella un invierno, uno, tan frío que congeló por momentos los sentimientos, envueltos en ideas de superación y cambio que debo admitir arranqué de a poco esa hoja del libro de mi historia, aunque sigue metida en mi cajón de memorias al lado de mi cama.
Ahora en el desvelo de la noche sigo escribiendo y despierto con la cabeza hecha un lío pensando y si hubiese sido posible, si pudiera seguir gritando y llevándome tu recuerdo a los sueños y desconectarme del medio para poder despertar cada mañana más nuevo...
Bueno si aún me pides que te escriba te tendría que cambiar de nombre, de años y dirección. Te llamaría soledad y colocarte en un barco sin sentido que flota y vaga con los más hermosos fantasmas de mi pasado.
y son un sin fin de palabras para unas cuantas acciones.
Recuerdo aún recorrer tus más secretos lugares y llevarme lo mejor de tus gemidos.
Pues espero que sepas que aquí en la distancia quisiera seguir haciéndolo, que las noches de este invierno son cada vez más largas, y el frío no se compite con recuerdos.
Aún quieres saber más?. Me encantó robarte de un lugar perdido, que se sentía como en un cuento de hadas,
y recuerdo las largas noches de desvelo pendiente de lo que respondías a sueños de una Europa, que ya aquí puedo decirte que son posibles.
La verdad en su momento me costó mucho engañar a la historia, y querer sacarle ventaja a los hechos.
Me sentí culpable, no lo niego e hice del silencio mi mejor aliado mientras por dentro me sentía gritando lo hermosos que podría estar viendo.
Luego llegó la distancia, y con ella un invierno, uno, tan frío que congeló por momentos los sentimientos, envueltos en ideas de superación y cambio que debo admitir arranqué de a poco esa hoja del libro de mi historia, aunque sigue metida en mi cajón de memorias al lado de mi cama.
Ahora en el desvelo de la noche sigo escribiendo y despierto con la cabeza hecha un lío pensando y si hubiese sido posible, si pudiera seguir gritando y llevándome tu recuerdo a los sueños y desconectarme del medio para poder despertar cada mañana más nuevo...
Bueno si aún me pides que te escriba te tendría que cambiar de nombre, de años y dirección. Te llamaría soledad y colocarte en un barco sin sentido que flota y vaga con los más hermosos fantasmas de mi pasado.
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