Viernes por la noche, uno muy distinto ya que en los resultados de la sobriedad fui testigo directo de como te desnudaba. Poco a poco en cada baile corealiforme de nuestros cuerpos fuimos trasformando el y ella por un nosotros.
Viernes en el cual no necesité de la ayuda de la luna para hacerte mía, o reclamar en versos los hechos más hermosos de tus suntantivos.
Viernes en la noche, en la cual no hubo frío para acurrucarnos bajo un manto de amor, ni hubo un calor intenso para saciar nuestra sed con nuestros cuerpos.
No necesité mirarte a los ojo ni decirte nada. Ni menos mentirte, sólamente ser sincero.
Paso a paso fui dejando claro lo necesario y reclamé el premio de una batalla bien luchada.
Recorrí tus montes y me bañe en el lago de tus caderas.
Viernes que será recordado por el hecho y por el resultado, de un momento que como muchos son batallas de la vida que sigue cambiando.
Viernes en el cual no necesité de la ayuda de la luna para hacerte mía, o reclamar en versos los hechos más hermosos de tus suntantivos.
Viernes en la noche, en la cual no hubo frío para acurrucarnos bajo un manto de amor, ni hubo un calor intenso para saciar nuestra sed con nuestros cuerpos.
No necesité mirarte a los ojo ni decirte nada. Ni menos mentirte, sólamente ser sincero.
Paso a paso fui dejando claro lo necesario y reclamé el premio de una batalla bien luchada.
Recorrí tus montes y me bañe en el lago de tus caderas.
Viernes que será recordado por el hecho y por el resultado, de un momento que como muchos son batallas de la vida que sigue cambiando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario