domingo, 9 de febrero de 2014

9 de febrero

Después de abrir los ojos, la luz molesta un poco pero mantengo los ojos abiertos.

  Han pasado ya 14 años desde ese momento y cada 9 de febrero lo festejo.  Es cuando conmemoro el empezar a ser feliz, el día que decidí soltar todo y conocer de que estaba hecho este personaje de carne y hueso.
 
   Nunca olvidaré cuando aprendí a andar de la mano de quien amas, el cruzar los dedos o el significado que llega a tener. El aprender que el mejor regalo que puedes dar es un sonrisa y como un te quiero llega a ser el punto de inflexión en la vida de algún payaso triste.

   Pues han pasado 14 años desde entonces, y cada día se menos de esta persona, aunque se que sigue presente en cada te quiero que doy hoy, en las sonrisas que aprendí a regalar y viendo lo lejos que me mando el despertar y tener los ojos abiertos. Es más aprendí a perdonar y aceptar la vida, a querer al máximo y darlo todo y todo nació de un te quiero en su momento, y la sinceridad de esta mujer cuando lo hizo.

Han pasado 14 años,  hoy somos distintos, ha sido mucho tiempo sin estar a tu lado o tener mucho contacto pero cuando te escucho, te leo o te veo siempre vuelvo.

Hoy es tu cumpleaños y como te recuerdo. Que falta haces en los días oscuros, y más en los divertidos.

Estamos cerca, siempre


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