Después de tantos claros y de tantas esperanzas
tenían que llegar los pardos y sus azañas.
Como un te quiero y todo lo que no respondiste.
En tu falta de acción y lo que espero que reacciones,
en esa tibia noche del olvido
es ahí que te seguiré esperando.
Dejando el tiempo pasar mientras fumo,
esperando el mejor momento para decirte tres cosas.
Ganar al tiempo y dejarte morir.
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