jueves, 9 de diciembre de 2010

Corazón cansado

Como te miro de tan cerca pero a la vez tan lejos,
con tus ojos mirando a una ventana, tan pequeña que te esfuerzas para verla,
esa ventana que de joven te impulsaba, y que con el pasar del tiempo te olvidaste de ella.

Ahora me dices tranquilo y me agarras la mano, mis primaveras ya han pasado, sólo me queda esperar un poco más por la infalible muerte.

Yo perplejo me quedo tranquilo, sonrío, tomo un poco aire y te contesto, con las palabras más dulces que aprendí en mi camino - es sólo trabajo de Dios, y hay que seguir aprendiendo, la vida es algo útil y siempre estás enseñando, aunque no te parezca, en cada uno de nosotros dejaras tu marca para que vivas siempre en la memoria de los que te rodean".

Tu me sonríes, y me dices - "doctor que majo que es usted", pero es que ya no puedo, mis piernas, mis pulmones y mi corazón están cada día peor.

No hay problema, me respondo. Mi deber es sacarte adelante.

Que importante que es la mente, como no disfrutar de la ventana cuando podemos, no quiero arrepentirme más tarde, es la esperanza lo que no encontramos pero la tenemos tan cerca, es por eso que escribo, para no olvidarme de ver cada noche un momento por la ventana.

1 comentario:

  1. Mmmm, cada noche, mira la ventana, pero yo prefiero salir por la puerta, porque he decido no dejar de hacer mis sueños realidad, aunque a veces esa puerta se vea pequeña. Ese hombre, que te llamó majo, pasará por la puerta grande, porque Dios lo ama, pero ahora nosotros tenemos que seguir nuestros sueños, pasar por las puertas que Dios nos tiene preparadas, no rendirnos aunque el mundo parezca olvidarse de nosotros.

    ¿Sabes? Ese hombre miraba la ventana con esfuerzo porque de lejos parece una ventana, cuando en realidad es una gran puerta que nos espera cada momento. Cuando nuestros pulmones no puedan gritar lo que sentimos, lo que deseamos expresar, cuando nuestro corazón no pueda amar, nuestras piernas no nos lleven hacia Dios, ahí nos habremos rendido, pero mientras nuestro espíritu represente voz, pulmones y corazón, podemos romper esquemas y dejar huella en la mente de todos.

    Un saludo grande, hermano mío, aprendemos de nuestros amigos, ya que no son pacientes al final, lo que Dios quiere que aprendamos, en especial cuando sale de nuestra propia boca: debemos "dejar tu (nuestra) marca para que vivamos en la memoria de los que te (nos) rodean).

    Dios te bendiga, hermano, y escribe siempre tu nombre con letras de estrella, para que nadie las pueda borrar.

    ResponderEliminar