domingo, 5 de diciembre de 2010

Invierno en Madrid


En estos días de diciembre ya se puede ver las calles adornadas de colores,
con un frío que te mantiene exhalando el humo pasado y una amenaza de nieve que viene del oeste.

Cada día que pasa me siento más Silvio en su fantasma, cada día un poco más sólo, con tanto que hacer, quitándome tiempo para pensar en mí y disfrutar de mi camino, y con la tortura en la espalda del tiempo que pasa cada día con una sonrisa diferente.

Con cada paso que he dado y tanto que he sufrido para llegar hasta aquí, es en diciembre cuando siento que el frío está quebrando mis huesos... es el tiempo, el que no me sobra, el que trato de aprovechar que viene cada vez a "jalarme las patas" cuando duermo, y se pone de enemigo de repente.

Hay Madrid tanto de soledad por tus calles, y yo esperando encontrar a Natalio Ruiz por tus balcones, en busca de una mejor oportunidad, la cual tarde se abrió una ventana, ahora a hacer matemáticas para el corazón, que mierda!!! Es todo tan bello pero no perfecto, por qué tanta batalla en mi camino?, un poquito de ayuda señor destino?.

Espero que después de la llegada del nuevo año, con la escusa de cambiar, se haga un poco más fácil decidir lo correcto, se puedan abrir más puertas, me encierre menos y me sienta menos sólo, que mi mente descanse antes de que Soledad quiera tocar mi puerta una vez más.

Ya las hojas cayeron ahora el invierno me invita a su puerta, sin abrigo o protección, sólo con la luz de escritorio como ventana a un nuevo camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario