Con besos dulces sabor a gominola,
con una sonrisa tan propia, única y feliz
que cada vez me saca un suspiro
y un te quisiera comer la boca en mi corazón.
Con cada momento que pasa y un minuto sin tí
te espero y espero poder salir a tu encuentro.
Tomarte la mano e invitarte a salir a algún lugar más propio
para las cosas que haríamos.
De quererte y hacerte sentir querida, de compartir tus caídas
y levantarnos más fuertes para caer de nuevo en otro futuro.
Aunque la verdad me conformo con el presente,
de poder disfrutarte en este destino tan incierto,
para que mañana te sorprenda con otras sorpresas.
Y quizás seamos otros cuando despierte al día siguiente
y quizás mañana realmente te diga te quiero
No hay comentarios:
Publicar un comentario