Tardaste mucho en llegar esta vez, tanto así que me cogiste por sorpresa,
es como el vino que gira en esta copa, como el humo del último cigarro que fumé.
Es tu silueta, esa bomba de tiempo que aún gira en mi cabeza, que llega con tu recuerdo en tardes como esta.
Es un recuerdo oscuro, con detalles que no quisiera tocar y espero que no los delate en las siguientes líneas. Hoy llegó el día de las canciones tristes, de buscar un abrazo que no llegó y me quedé esperando. De a poco toma forma la voz tuya dentro mío y con cada trago de vino me resulta más amargo, tanto así como tu partida.
Me veo al espejo y el reflejo me lastima, trato de limpiarlo como el vapor de la ducha, pero no puedo, la soledad de mi no se escapa, y cada día que pasa me gusta menos, aunque no es el hecho de estar sólo lo que me molesta sino el hecho que antes era feliz con ella.
Pero la soledad de este momento es la venganza del destino, que llegó a cobrar los errores que he hecho, tanto a tí como a cualquier otra. De alguna forma tenía que pagarlo no crees?. Creo que la balanza de cierta forma a buscado equilibrarse de nuevo, llevándose consigo la sonrisa que en algún momento pude haber tenido. Sólo espero que no dure demasiado, que el castigo sea rígido y aprenda, pero que no dure para siempre.
Quisiera verte, oirte por lo menos, por más difícil que llegue a ser, hoy te busqué te llamé pero no se pudo. Es una pena, o tal vez me ahogué demasiado en el último vaso de agua que bebí hace algún tiempo.
Lo bueno es que de aquí más abajo no podré estar, después de alguna lágrimas y un poco de pienso, podré levantarme mejor, si, hoy es un día para criticar los hecho queme trajeron lentamente hasta tí... Soledad.
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