Me he puesto a recordar el porqué abandoné la vida que llevaba,
dejar de lado a esa hermosa señorita, inteligente, con ganas de triunfar en el mundo,
un partido claro de prosperidad.
Salí del cuento por querer ser más Sabina o quizás un Silvio Rodriguez, componer mi presente y cambiar un poco mis alrededores.
Envolverme en trapos de trovador, y salir cantando las nuevas aventuras vividas por el mundo.
Pero que iluso decían, mi historia los contradice, cada esfuerzo que he dado, cada lágrima, cada mal trago tomado. Me encuentro más fuerte y con la frente en alto.
Aún no he cambiado el mundo, ni siquiera mi barrio, pero sigo luchando con las armas que tengo,
doy mi mejor abrazo a todo a quien se cruza, y si, es cierto, no soy más Sabina, menos un Silvio, soy un trovador de barro nuevo, ya no puedo compararme, ni siquiera conmigo mismo hace 10 años, soy tan distinto que puedo decir que soy nuevo.
Pero te sigo recordando, ha cambiado mucho nuestro universo, tú ya casada, yo de tan lejos, sigo siendo ese médico que quiso tener el pelo largo. Recuerdo nuestras charlas, nuestras cartas y esos libros que prometimos escribir.
Sé que hoy no la estás pasando bien, por eso te escribo. Me duele saber que tengas que arriesgar tus sueños por lo que amas, pero sé que eres valiente, siempre supe que eras de otra casta, una mujer valiente que sólo mira hacia adelante.
Recuerda querida todo lo que has vencido, tanto camino recorrido y sigues vigente, presente y con la frente en alto. Tu siempre supiste que el mundo es de los valientes, y tu eres la que más, el mejor estandarte que puedo poner de ejemplo.
Así que hoy te recuerdo, por que también dejé la comodidad de casa, a una bella dama con brillante futuro, por que supe que debía ser distinto. A pesar de estar sólo, sigo peleando por lo que nos prometimos.
Te sigo escribiendo después de 8 años, sigues en mis oraciones cuando las hago y lo más importante, sigues siendo presente en todos mis actos.
Fuerza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario