Hace 4 años en uno de mis peores momentos, una de las personas a quien más quiero me mandó este poema, así de repente cambió un poco a mejor mi momento ese año.
Hoy después de cuatro, ha llegado ese momento de alegría, en parte, aún incompleto, porque vamos, siempre se puede estar mejor.
Hoy lo escribo en mi página personal, ya que sé que gente que quiero aún la lee. Te recuerdo siempre Palomita, querida hermana. Espero siempre que tu camino esté lleno de grandes experiencias, y como tú en su momento, si por si acaso la estés pasando mal te envío el poema.
Hombre que mira más allá de sus narices
Hoy despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud.
Sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
y que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mí.
Y lo que es mucho peor
que pensarán en mí los coroneles
que el mundo será un oscuro
paquete de angustias
que muchos otros aquí o en cualquier parte
se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará
como techo podrido
y hasta mi sombra
se burlará de mis confianzas.
Menos mal
que me conozco.
Menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario
con mi culpita bien lavada y planchada
y no sólo se me abrirán las puertas
sino también las ventanas y las vidas
y la carta que espero llegará
y la leeré seis o siete veces
y las malas noticias de los diarios
no alcanzarán a cubrir las buenas nuevas
y la que quiero
pensará en mí hasta conmoverse
y lo que es muchísimo mejor
los coroneles me echarán al olvido
y no solo yo muchos otros también
se sentirá solidarios y alegres
y a nadie le importará
que el cielo se derrumbe
y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto.
Será buena
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta.
Mario Benedetti
Hoy después de cuatro, ha llegado ese momento de alegría, en parte, aún incompleto, porque vamos, siempre se puede estar mejor.
Hoy lo escribo en mi página personal, ya que sé que gente que quiero aún la lee. Te recuerdo siempre Palomita, querida hermana. Espero siempre que tu camino esté lleno de grandes experiencias, y como tú en su momento, si por si acaso la estés pasando mal te envío el poema.
Hombre que mira más allá de sus narices
Hoy despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud.
Sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
y que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mí.
Y lo que es mucho peor
que pensarán en mí los coroneles
que el mundo será un oscuro
paquete de angustias
que muchos otros aquí o en cualquier parte
se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará
como techo podrido
y hasta mi sombra
se burlará de mis confianzas.
Menos mal
que me conozco.
Menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario
con mi culpita bien lavada y planchada
y no sólo se me abrirán las puertas
sino también las ventanas y las vidas
y la carta que espero llegará
y la leeré seis o siete veces
y las malas noticias de los diarios
no alcanzarán a cubrir las buenas nuevas
y la que quiero
pensará en mí hasta conmoverse
y lo que es muchísimo mejor
los coroneles me echarán al olvido
y no solo yo muchos otros también
se sentirá solidarios y alegres
y a nadie le importará
que el cielo se derrumbe
y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto.
Será buena
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta.
Mario Benedetti
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